Hermandad Buena Muerte

Venerable Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen y Hermandad de Penitencia del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora del Mayor Dolor y San Juan Evangelista.

Además de tener entre sus titulares a la Patrona de los Marineros, la Virgen del Carmen, la hermandad de Buena Muerte procesiona el Miércoles Santo a sus Sagrados Titulares: el Santísimo Cristo de la Buena Muerte, obra de 1982 del imaginero sevillano Luis Álvarez Duarte, que sustituía a la anterior talla procedente de los talleres de imaginería de Olot, en Girona, y que representa a Jesús clavado en la cruz en el momento justo anterior a la expiración; y la Virgen del Mayor Dolor, obra del ilustre artista sevillano Antonio Castillo Lastrucci.

La Cofradía se funda en el año de 1938 tras la llegada a la ciudad de un crucificado. Las hermanas de la Parroquia del Carmen, entonces situada en la Capilla del Hospital Civil (lo que hoy día son las Capillas de la Caridad o San Antón, sede de la cofradía, y el Centro Cultural José Luis Cano) fundaron en 1936 una Hermandad bajo la advocación del Cristo Crucificado. En 1938 se funda la cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte. En 1939 se produce un hecho fundamental en la historia de la cofradía con el regalo por parte de un hermano de la cofradía de la imagen de la Virgen del Mayor Dolor y de un manto para la dolorosa, obra del ilustre bordador sevillano Manuel Rodríguez Ojeda, de gran valor artístico.

A partir de ese momento queda confeccionada la Hermandad con el nombre que actualmente posee. Con túnicas y antifaces negros, junto a su capa roja y portando a sus Titulares, salen de manera ininterrumpida hasta que en 1966, al igual que muchas hermandades de la ciudad, por problemas económicos, deja de salir. Pero es gracias a la acción del Padre Cruceyra, párroco de la Iglesia del Carmen, junto al director de la escuela de Maestría Industrial y otros cofrades de la ciudad, los que decidieron volver a sacar a sus titulares a la calle. Corría el año 1974 y para que esto se produjera, el Padre Cruceyra sólo antepuso una condición: que los tronos fueran portados por los alumnos de la Escuela de Maestría, siendo esta por tanto la primera cofradía de Algeciras en la que los cargadores eran hermanos y ganándose además el sobrenombre de Los Estudiantes, que aún hoy día se recuerda.

Es destacable el paso de esta cofradía por las calles cercanas a su templo, como Segismundo Monet o Duque de Almodóvar y su bajada por Teniente Miranda, sin olvidar su salida y principalmente entrada en su templo, donde en la Plaza Juan de Lima, los pasos del Cristo y la Virgen se enfrentan para representar uno de los encuentros más bonitos de la Semana Santa de Algeciras.